
Cuando comencé a escribir nunca pensé que llegaría tan lejos lo digo en páginas, nunca pensé que podría escribir tanto sobre mi vida amores y enseñanzas que podamos recibir, unas de las pocas personas que le tendría que agradecer es a mi querida abuela, algún día se las daré tal vez cuando ella me dé el encuentro a una vida nueva sin preocupaciones.
Ella solía decirme; no es grave cometer errores… lo grave es no aprender de ellos…eso quiere decir que el amor por fin no tiene límites, por que amar es cometer errores y más importante es admitirlos, y luego te das cuenta de que lo que realmente importa es ser feliz porque lo demás no vale, solía decirme tambien que en la vida no hay nada definitivo, todo es eterno mientras dura. Que disfrutara la vida como valla llegando con las cosas buenas y las malas que de todo algo bueno sale, por eso no me arrepiento de nada que hubiera hecho en mi vida.
Ella siempre decía al final como bien sabemos la vida es eso y la muerte pone todo en su sitio, ella limpiaba la casa y cerraba la puerta para decir esto has sido. y ante el miedo representamos un papel a veces a disgusto otras con la esperanza de recuperar algo que no sabíamos ni a que huele, como era cuando empezamos, ni que nos impulsaba a seguir adelante ni porque, donde esta lo que nos sujeta a ser felices? que alegría pequeña viene a llenar los minutos de hoy? y nos quedamos esperando a la vida, como si la vida fuera otra cosa, sin saber que ese tiempo del futuro, no es más que este, que este tiempo es lo único que tenemos, rebelde a los límites y las barreras, que somos nuestra piel y nuestro rostro con las huellas de los años repetidos, sin miedo a estrellarse, al error, siempre con subidas y bajadas, con buenos y dulces momentos, inundados de oportunidades, de esperanza, descubriendo quien es cada uno en cada paso, dejándose sorprender por lo inesperado, sin dejarse asustar por el cambio, por la imprevisible vida que abre las ventanas como el viento y lo cambia todo, agarrados a lo único que tenemos, los minutos, las horas, los días, el proyecto de vivir, la posibilidad de cambiar y seguir caminando, agarrados a la vida con hambre de más, siempre. Y la muerte… la muerte… ese accidente es lo de menos.
Toda mi vida me han dicho que me convertiré en una psicópata si no aprendía a sentir, diganme una cosa ¿de qué sirve sentir? porque cuando me dejo llevar siento que me han arrancado el corazón. La vida no se rige por los momentos en los que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento... Será porque estoy enamorada....Te quiero no por quien eres, sino, por quien soy cuando estoy contigo.
